30 jul. 2012

sin principio

nos sentimos vivos como cuando vemos aquel cuadro, tan imperfecto ante tus ojos, de matisse, o cuando simulamos a julie delpy y ethan hawke mientras yo canto, o más bien me creo que canto, una de nina simone y te digo, baby, vas a perder ese avión y tú, con una cara que mezcla la de ethan hawke y richard gere, me dices: lo sé nena, y por la mañana cuando nos despertamos-con tu avión ya en la otra punta del mundo y tú en la cama-hacemos ese gesto de ¿y ahora qué?, es entonces cuando nos ponemos manos a la obra, a construir muros que no se derriban, y nosotros, tan invisible woman, podemos traspasarlos y mirarnos, y tocarnos y sentirnos,y sobre todo, como dicen en las pelis y libros de novela rosa, amarnos como si no hubiese mañana-ni pasado mañana-pero acto seguido, cuando me ves dibujándote, sólo se te ocurre decirme que no tienes la nariz así y volvemos a las guerras frías, a los teléfonos rojos y a la persecución de las pesadillas. pasarán diez años más hasta que nos reencontremos en cualquier ciudad europea, tú tan dandi y yo tan bovary.

25 jul. 2012

vacanza

estoy ganando o perdiendo mi tiempo en enamorarme de personas, cosas y lugares. el largo verano y los pies negros de andar descalza, cruzar la delgada línea que nos separa y un nuevo mundo que me espera sin cruzar el charco. ¿qué pretendemos cuando buscamos? la canción de las mil noches sin ti retumba para poco a poco ir apagándose. esta vez el telón se está cerrando y yo pienso quedarme quieta.



5 canciones para un verano dolcevita 


1. Veo en tu sonrisa la novela del aburrimiento, lo siento

2. You gave your ghost to be alone with me

3. Si te casaras conmigo yo nunca te dejaria, porque yo soy reina,reina, reina de la morería. 


4. Et que les dieux les bénissent...

5. el aire es fresco, ¿dónde me llevará? 

5 jul. 2012


Para que sientas que tienes siempre a tu lado un amigo. Porque no quiero perderte ni quiero ser yo el perdido
Que como yo a veces sueño, nadie ha soñado contigo
Que como te echo de menos no hay en el mundo un castigo



Lo siento. 

alerta roja y sencilla

Llevas todo este tiempo confundiéndome y yo me voy a morir de tanto amor, de querer sentirme ''forever young''. 


Ven, que la vida es demasiado corta y necesito tomarme los zumos de tomate contigo y que salga el sol por tus ojos

4 jul. 2012

recuerda que quiero estar a tu lado aunque tú no lo sepas

que las cosas no son lo que parece. para qué mentir. yo tengo el mismo defecto a la hora de escribir que la hija de sabina (y si no sabes cuál es, lee su biografía) así que diré que hoy no me apetece hablarle. me apetece hablarte. (hablar a él, hablar a ti). en fin, que no sé que decir. pues no escribas marta. está bien, me limitaré a contarte.




cuando era pequeña todos los veranos iba la misma playa (sigo haciéndolo) y siempre fui muy ''padrera''. me agarrabal dedo índice de mi padre, que venía ser muy adaptable a mi mano, y andabal lado de este señor de un metro noventa, piernas delgadas y nariz prominente. cuando me cansaba le decía que me llevase a hombros pronunciando las siguientes palabras ''colo,colo''. la mayoría de anécdotas me las han contado, pero hay algo que nunca olvidaré, algo que inexplicablemente se me ha quedado marcado a fuego en mis recuerdos. cuando íbamos por el paseo, caminando al lado de la playa, a lo lejos en el mar había luces, luces parpadeantes, luces de diferente color, como puntos en ese mar que pensaba que no acababa nunca. y mi padre siempre me decía: ''¿ves esas luces? pues escucha, son lobos de mar. como el lobo de caperucita, pero son todos mayores y ancianos y están en los barcos tomando cervecitas y navengando. sólo salen por las noches y es muy difícil verlos, pero ahí, cada noche, los verás a lo lejos. porque los papás algún día se convertirán en lobos de mar, y aunque sus hijitas no puedan verlos, están ahí, y son lobos buenos'' yo me quedaba boquiabierta y me imaginaba a los animales con tatuajes, en una especie de barco pirata y bebiendo una cerveza tras otra y me preguntaba si mi padre o mi abuelo por las noches se irían y serían lobos de mar. 
ahora sólo sé que el día que me falte alguien, sabré que se ha transformado en lobo y que me ve desde alta mar, y bebe cerveza para celebrar que el resto del mundo está en tierra, viendo sus luces y sabiendo que nada malo les pasará.


aunque con los años descubrí que eran marineros que probablemente ni tendrían tatuajes ni beberían cervezas, yo me quedo con que el hombre no se diferencia tanto del lobo.