22 abr. 2012

harte con h de ''héroes''



andábamos por ciudades empeñándonos en ser viajeros, no turistas. viajeros de sueños, de ajenos cielos azules, viajeros de desvencijadas ciudades o novísimas metropolis, y leer. leer en los ojos de la gente, los libros prohibidos de Baudelaire en medio del Vaticano o la Biblia en cualquier mezquita rodeados de mujeres que visten bajo el santísimo hiyab. falta de respeto dirían algunos, purmetáfora diríamos nosotros. 




aquí dejo sellado con sangre algunas de las perlas que cualquier amante de la literatura y el buen gusto (cualquier viajero curioso en definitiva) debe conocer y dejar su huella:


1. qué tal si tras desayunar, ávidos de café au lait y croissants comprados en cualquier boulangerie, hacemos una visita directa lShakespeare and Company... todo un lujo






2. Tras una noche a ritmo de tango y espíritu porteño no habría nada mejor que comprar cualquier libro de Julio Cortázar o sobre tu equipo gaucho favorito en El Ateneo de Buenos Aires. 






3. Grecia. yogures, dioses del Olimpo, moussakas... y mucha historia. Libreria  Atlantis en Santorini 




4. Fado, añoranza, Camões... me perdería todo un día (contigo, claro) por las hojas de estos libros. Librería Lello e Irmao en Oporto.






5.pasta, mozzarella, renacimiento y barroco, arte, galerías y agua.  Librería Acqua Alta, Venecia. You are my favourite gondoliere!! 


21 abr. 2012

chocolate de cacao mental

 sabemos que al final, después de los despueses, yo soy la chica de tus sueños en blanco y negro y tú el caballero de arrugada voz que me lleva por las calles-de asfalto y rutas 66-con alfombra roja incluida.



¡¡todas queremos ser chicas muy ye-ye!! ¡y hombres que nos hagan bien el amor!                    

                  

no para de fluir esta canción por todos mis sentidos


ahora 5 palabras corren por mi cabeza: verano, sandía, lisboa, barroco, leer


18 abr. 2012

saudade

Vino primero pura, 
vestida de inocencia; 
y la amé como un niño. 

Luego se fue vistiendo 
de no sé qué ropajes; 
y la fui odiando sin saberlo. 

Llegó a ser una reina 
fastuosa de tesoros... 
¡Qué iracundia de yel y sin sentido! 

Más se fue desnudando 
y yo le sonreía. 

Se quedó con la túnica 
de su inocencia antigua. 
Creí de nuevo en ella. 

Y se quitó la túnica 
y apareció desnuda toda. 
¡Oh pasión de mi vida, poesía
desnuda, mía para siempre!



Juan Ramón Jiménez - Eternidades 





17 abr. 2012

no acabes con la loca que hay en mí

no me des más palomitas que por mucho que lo intentes tus besos nunca podrán ser de maíz
no tienes bombín, juegas al cinquillo, posiblemente te depiles las piernas y ni siquiera sabes fumar un celtique a lo serge gainsbourg.

ah, cuando dije marx, miraste extrañado pensando que sólo había uno, ¿recuerdas? pues bien, yo me leí la biografía completa de groucho. ciao